EDIFICIO PIYO. Tokyo Japón (2013)

Este proyecto es singular por su localización y su cliente. El cliente del proyecto es una profesora universitaria y escritora japonesa, inquieta y amiga, que nos pidió construir un pequeño edificio con el carácter de Barcelona, en el centro de Tokyo, Japón.

La filosofía del estudio es adaptarse en todo momento a sus necesidades y anhelos, por eso trabajamos con la propiedad para el concepto de la vivienda en muchos encuentros por Europa (París, Menorca,...). Después contactamos con el arquitecto japonés M. Ishii, para desarrollar los aspectos normativos y constructivos.

El edificio se configura como una casa patio mediterránea. Se potencian las vistas, las ventilaciones cruzadas y las entradas de luz y se da mucha importancia a los accesos de las viviendas.

Desde la planta baja se accede por una escalera de madera al recibidor que se entiende como un espacio de lectura y ocio. Este espacio se comunica con la sala y la cocina. El resto de la casa está compuesta por una sala de tatami ligada a la tradición japonesa y un baño.

Al final del pasillo encontramos el espacio de trabajo definido por una gran estantería, donde los libros son los grandes protagonistas. La luz que entra por las ventanas rítmicas del techo. Desde la biblioteca se accede con una ligera escalera al dormitorio y a la terraza superior, que permite tener unas vistas sobre las cubiertas de Tokyo, como sucede en todo el Mediterráneo.

El edificio está compuesto por dos plantas y una bajo cubierta. La planta baja tiene dos apartamentos y en las plantas superiores se desarrolla el programa de la vivienda principal.

En el diseño interior de la vivienda principal se primó la ubicación de la sala con vistas hacia el patio. La cocina abierta y conectada a la sala da un espacio funcional y amplio, muy característico de la modernidad europea.

El edificio se construyó con sistemas modulares de paneles de madera, sobre cimentación continua de hormigón armado conectada a riostras de madera, tal y como se pide en la normativa contra los terremotos.

La experiencia de proyectar y construir en otro país, con una cultura arquitectónica y tradición distinta a la nuestra ha sido muy positiva. Ha permitido superar muchas barreras conceptuales, idiomáticas,... y, a la vez, aprender nuevas técnicas constructivas. Deseo que continúe.